Una buena exfoliación es la base para una piel luminosa. 

Pero, ¿Qué es un exfoliante? Los exfoliantes mejoran la textura de la piel, destapa los poros y puede reducir la apariencia de líneas finas y arrugas.  Mantienen tu piel impecable, limpiar y eliminar las impurezas, además de que mejora su aspecto. Su objetivo es que elimina las células muertas de la piel, activa la regeneración, y acaba con las impurezas, recuperando su luminosidad dejando una piel suave y bonita. 

Es importante siempre humedecer la piel antes de exfoliarla para evitar dañar los capilares de la cara.

Atención con la forma en la que extiendes el exfoliante pues tienes que hacerlo de forma suave, en movimiento circulares hacia arriba y desde la nariz hacia las orejas.